Si observamos un caracol nos llamará la atención su movimiento lento con el que se desplaza y alimenta. Este pequeño molusco gasterópodo es el símbolo de un estilo de vida hoy presente en más de cincuenta países y que cuenta con más de 80.000 socios, el Slow Food, un movimiento internacional nacido en Italia en 1986 en Bra (provincia de Cuneo) por Carlo Petrini.
Es una filosofía que busca reivindicar la soberanía alimentaria, es decir, el derecho de cada comunidad a decidir que quiere cultivar, producir y comer.
Esta asociación sin ánimo de lucro es una respuesta a la invasión homogeneizada del Fast Food y al frenesí de la Fast Life. Dentro de los lemas de este movimiento esta educar y educarse de la cultura alimentaria y del gusto, es un despertar al sentido que nos proporciona saborear la exquisitez de un plato. Es importante volver a redescubrir los placeres de la mesa y los alimentos propios de cada región.
Ellos apelan a que “la alimentación debe ser buena, limpia y justa”. Asimismo, consideran que el acto de comer va a influir en nuestros valores, actitudes y emociones. Ser respetuosos con el planeta y con las personas que lo habitan, es crear una red de gratitud con la Tierra Madre.
El disfrute de una dieta sana con una alimentación de calidad y recuperar las recetas locales y los productos tradicionales es la Educación del Gusto, que se da en los cursos de la primera Universidad Gastronómica, única en el mundo.
De igual manera se han creado los Huertos Escolares dentro de las escuelas para que los alumnos puedan cultivar sus alimentos, conocer la horticultura y estimular sus sentidos. El proyectos “Del Huerto a la mesa” ha dado sus frutos. Ya son 110 huertos escolares en Italia y 54 en el resto del mundo. Son muchas las actividades desarrolladas por el Slow Food y cada vez mayor es su aceptación.
Reconocer la fuerte conexión entre quien cultiva la pequeña parcela o conocer las técnicas sostenibles, biológicas de pesca y de ganadería es lo importante. De hay que se consideran coproductores y no consumidores.