Se ha pensado comúnmente que los años de mayor felicidad para los seres humanos, son los que pasa en el colegio o en la adolescencia, porque la sensación de juventud se vive al máximo ante las nuevas vivencias y emociones.
Pero con el paso del tiempo, este concepto ha cambiado, el ímpetu de la juventud ahora se relaciona con otras experiencias y actitudes que tienen que ver con el estado de la persona entendido como “la ausencia de madurez funcional y/o emocional”. Y la realidad marca que alcanzar ambas cualidades ocurre cada vez más tarde en la vida de una persona, sin importar en qué país viva.
De esto habla el estudio The golden age of youth (La edad de oro de la juventud), realizado por MTV en 18 países, cuando hace referencia al período tradicional asociado a la postergación de responsabilidades; una moratoria como lo denominan los psicólogos. Actualmente, el período de moratoria se ha extendido mucho más allá de la edad en la que la mayoría de las personas consideran lo propiamente juvenil, incluso en algunos casos pasando todavía los 34 años de edad.
Esto ocurre por distintos factores:
Demográfico: el hecho de que la expectativa de vida sea actualmente mayor, ha contribuido a que cada uno de los estadios de la vida se alarguen. Las expectativas de vida globales se han incrementado en un promedio de 16 años desde 1950 en adelante. Esta es la primera generación en experimentar la presión del “reloj biológico” en la mujer.
Cultural: por encima del 80% de la muestra analizada globalmente considera que “es importante utilizar los 20 años para explorar todas las oportunidades de la vida”. Existe preocupación o inquietud por aquellos que han tomado decisiones más adultas, “demasiado temprano” en la vida.
Pero lejos de ser una frívola pérdida de tiempo, permanecer joven por más tiempo es un atributo positivo. Aquellos que han adoptado la juventud extendida como modo de vida, parecen estar disfrutando más de su actual estadio de la vida. De esta manera ha quedado destronada del ranking de los años felices, la adolescencia para darle paso a los 25 años, la edad que la mayoría de la gente, en general en el mundo, quisiera tener.
El rango se amplía y actualmente, los que están entre los 25 y 34 años de edad tienen casi el doble de bienestar personal, más dirección y más confianza en sí mismos comparados con sus contrapartes adolescentes, quienes se encuentran a sí mismos con la creciente presión por descubrir quiénes son verdaderamente y por ser exitosos, lo que los hace sentirse menos felices y con más estrés, que los de 25 a 34 años de edad.
En la “Edad de Oro” es en donde se encuentran los mayores índices de felicidad, confianza y poder de compra. El mercado se ha ampliado considerablemente para satisfacer a este sector con una gran diversidad en marcas y productos que abarcan los rubros de la música, el entretenimiento, la tecnología, la moda y el tiempo libre.