Con una buena actitud frente a todo lo que nos sucede en la vida, seguramente pasaríamos mejores ratos, que innecesarios sufrimientos y padecimientos. Lo hemos escuchado con frecuencia, pero qué tanto lo aplicamos en nuestro día a día.
La actitud se define como “la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas. En este sentido, puede considerarse como cierta forma de motivación social”. También se considera a la actitud como referente “a un sentimiento a favor o en contra de un objeto social, el cual puede ser una persona, un hecho social, o cualquier producto de la actividad humana”.
Así que el reto diario de cada persona es tener una buena actitud ante todo lo que se encuentra en la vida, ya sea positivo o no tan bueno. De allí depende que nuestra energía y hasta nuestros sueños sigan latentes.
Existe una historia popular de una mujer sabia que se despertó una mañana, se miró al espejo, y notó que tenía solamente tres cabellos en su cabeza y decidió hacerse una trenza y tuvo su día maravilloso. Al siguiente, se miró al espejo y vio que tenía solamente dos cabellos, así que dijo “creo que hoy me peinaré de raya en medio”, así lo hizo y pasó un día grandioso. Llegó el otro día y se dio cuenta que sólo le quedaba un cabello y decidió hacerse una cola de caballo; así lo hizo y tuvo un día muy divertido. A la mañana siguiente cuando despertó, corrió al espejo y enseguida notó que no le quedaba un solo cabello en la cabeza, ¡qué bien! – exclamó- ¡Hoy no voy a tener que peinarme!
Así es como la actitud nos invita a ser sabios en nuestro diario vivir, asumir todas las situaciones cotidianas, de manera positiva, dejando a un lado el tendencioso y magnético negativismo; sin dejar de ser realista o soñador, puedes transformarte en una persona más positiva y creativa para vivir las circunstancias de una manera menos traumática y más relajada.
La actitud es una gran herramienta y hace parte del kit personal que todos llevamos, sólo hay que activarla eligiéndola como nuestro motor al iniciar un día, un proyecto, una relación, un reto, ¡la vida!