Archivo de abril de 2010
Las manos son las principales herramientas de las actividades que desarrollamos. Permanecen casi siempre expuestas al frío, calor, bacterias, etc.
El problema se agrava por el bajo número de glándulas sudoríparas y sebáceas de la parte posterior de las manos.
Hidratar las manos es la mejor opción al que igual beber mucha agua, zumos o infusiones durante todo el día para garantizar una piel suave. Es importante utilizar jabones especiales que contengan algún agente hidratante. Si las manos continúan ásperas, secas o estropeadas pueden exfoliarse con crema o aceite, mezclando con azúcar o avena y yogurt.
En la mujer es particularmente esencial tener presente el cuidado de la piel del rostro desde muy temprana edad. La piel tiene poros que se tapan si no estamos dispuestos a brindarle la adecuada atención cada vez que se aplica maquillaje.
Los poros tapados congestionan la piel, pueden generar problemas de acné y, con el tiempo, dar lugar a una la piel descuidada, sin brillo y con las famosas líneas de expresión, que tienden a manifestar sobre todo en los ojos: las patas de gallo.
Para llevar un cuidado adecuado de la piel del rostro hay que tener en cuenta dos aspectos importantes:
Si observamos un caracol nos llamará la atención su movimiento lento con el que se desplaza y alimenta. Este pequeño molusco gasterópodo es el símbolo de un estilo de vida hoy presente en más de cincuenta países y que cuenta con más de 80.000 socios, el Slow Food, un movimiento internacional nacido en Italia en 1986 en Bra (provincia de Cuneo) por Carlo Petrini.
Es una filosofía que busca reivindicar la soberanía alimentaria, es decir, el derecho de cada comunidad a decidir que quiere cultivar, producir y comer.
Esta asociación sin ánimo de lucro es una respuesta a la invasión homogeneizada del Fast Food y al frenesí de la Fast Life. Dentro de los lemas de este movimiento esta educar y educarse de la cultura alimentaria y del gusto, es un despertar al sentido que nos proporciona saborear la exquisitez de un plato. Es importante volver a redescubrir los placeres de la mesa y los alimentos propios de cada región.
Si tienes un pie muy pequeño o muy grande, sabes lo difícil que es en ocasiones conseguir los zapatos que te gustan, porque los números que más se venden no se ajustan a nuestras expectativas.
Asimismo, en ocasiones vemos un par de zapatos y pensamos que son bonitos, pero que nos vendrían bien en otro color…así que por qué no animarse a diseñar nuetross propios zapatos, en nuestro número, del color y diseño que queremos, y en el estilo que más nos guste.
Actualmente son muchos los sitios web que te permiten diseñar zapatos a tu medida, sean deportivos, formales e incluso para usar el día de tú boda.